

La BioRegión Vasca ha hecho un balance muy positivo de su reciente participación en la convención BIO 2010 celebrada este año en Chicago. La delegación de treinta empresas y entidades vascas que acudió a la cita, por cuarto año consecutivo y de la mano de la Agencia BioBasque, regresa muy satisfecha por los resultados obtenidos, que en el plano empresarial incluye lograr una importante cartera de potenciales clientes y partners para sus productos.
Las empresas han alcanzado la práctica totalidad de sus objetivos, relacionados con la internacionalización de sus productos, aprovechando al máximo la actividad de partnering, incluídas aquellas como Progenika y BTI que ya tienen presencia en Estados Unidos y otros países.
Los contactos con los clientes han sido claves, como señala Marcos Simón de DRO Biosystems, y los responsables de IkerChem, que han constatado el interés que sus programas preclínicos despiertan en las empresas farmacéuticas, y han avanzado en negociaciones iniciadas previamente en eventos como ECCP y BioEurope Spring. También Owl Genomics ha aprovechado la convención como un foro de encuentro personal con algún cliente con el que están “en negociaciones avanzadas”, además de explotar “contactos muy interesantes para abrir una vía nueva de desarrollo en nuestra compañía”, explica Teresa Porto.
Varias empresas además han encontrado tecnologías y servicios interesantes para el desarrollo de sus proyectos. Marta Acilu de Histocell destaca las negociaciones para “analizar el licenciamiento de tecnología externa para ser explotada por Histocell (licensing-in)”.
Empresas como Bioftalmik han aprovechado su presencia en BIO 2010 para valorar la apertura de posibles implantaciones, empezando por la prestación de servicios a empresas extranjeras, y otras para encontrar distribuidores. Innoprot ha dado “pasos muy importantes para distribuir nuestros productos en Japón, Estados Unidos y Suiza”, con acuerdos que esperan cerrar a muy corto plazo.
La responsable de la Agencia BioBasque, María Aguirre, señala que a estos resultados hay que añadir “una percepción más positiva que el año pasado, y la constatación de que, a pesar de la crisis, el sector sigue creciendo, en el País Vasco y en el mundo”.