

Un grupo de investigadores de CIC bioGUNE y del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, liderados por el británico David Gubb, de la Unidad de Genómica Funcional del centro vasco, ha encontrado el mecanismo de regulación de la proteína Serpina (Serina proteasa inhibidora) del suero gracias a la mosca de la fruta, Drosophila melanogaster. La investigación ha sido publicada en la prestigiosa revista científica ‘Plos Genetics’
Las serpinas son un grupo numeroso de proteínas con estructuras similares, capaces de inhibir a otras proteínas (enzimas del grupo de las proteasas). Las serpinas tienen un gran interés en la investigación científica debido a que controlan procesos celulares como la resistencia a infecciones de hongos y bacterias, la coagulación sanguínea, o la inflamación.
El desorden en el metabolismo de la serpina subyace a un gran número de enfermedades genéticas humanas, denominadas serpinopatías, asociadas al fallo en la eliminación de polímeros de serpinas y a proteínas mutadas que producen moléculas necróticas similares a los polímeros inactivos.
Según afirma David Gubb, “en los seres humanos las infecciones de hongos son muy importantes sobre todo en casos en que el sistema de inmunidad está deprimido, por ejemplo, en casos de VIH/SIDA, de medicación tras un trasplante de órganos, y hongos como el Aspergillus, muy corriente en seres humanos. En estos casos, pueden generar la muerte en 24 horas”.