

Investigadores del centro vasco de investigación en biociencias CIC bioGUNE, junto con colegas del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York y de la Universidad de Nueva York (EEUU), han descubierto que la reparación del ADN por una polimerasa que evita mutaciones genéticas ligadas a varios tipos de cáncer puede causar nuevas mutaciones. El descubrimiento explica por qué los defectos en ADN a menudo aparecen no en el mismo punto dañado sino en sus inmediaciones. La investigación ha sido publicada en la revista Nature Structural and Molecular Biology.
El descubrimiento supone un nuevo avance para comprender mejor cómo algunos agentes que intervienen en la duplicación de la información genética del ser humano pueden provocar el desarrollo del cáncer.
La información genética del ser humano está codificada en su genoma, compuesto de ADN. Cuando una célula se divide, debe duplicar o replicar su genoma, por lo que este proceso tiene lugar con gran precisión para mantener la integridad del genoma. Este proceso es llevado a cabo por proteínas enzimáticas denominadas polimerasas.
En ocasiones, agentes externos dañan el ADN al modificarlo químicamente, y luego éste es replicado en su versión mutada al ser “leído” incorrectamente por las polimerasas. Estos cambios se han relacionado con el desarrollo de varios tipos de cáncer, especialmente los causados por sustancias cancerígenas como las presentes en el humo del tabaco, combustibles sintéticos derivados del carbón o los generados al cocinar alimentos ricos en proteínas como la carne o el pescado.
Sin embargo, las células cuentan con recursos para hacer frente a estas modificaciones, entre ellos las polimerasas de la familia Y, capaces de evitar las mutaciones en la replicación al leer el ADN de manera más ‘atenta’. De este modo, pueden detectar las bases modificadas en el ADN y tratarlas como análogos no modificados a la hora de replicarlo.
Hasta ahora, se conocía muy poco de la forma de actuar de estas polimerasas y su reacción ante lesiones genéticas causadas por unos agentes cancerígenos. Ahora, el estudio llevado a cabo por Olga Rechkoblit y Dinshaw Patel (Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York), la investigadora de CIC bioGUNE Lucy Malinina, y Alexander Kolbanovskiy, Nicholas Geacintov y Suse Broyde (Universidad de Nueva York) ha arrojado nueva luz sobre este mecanismo.
“Hasta ahora se conocía que si agentes externos dañaban la base del ADN, a menudo y a pesar de todos los posibles sistemas de reparación, la mutación se producía igualmente, pero no en el par de bases dañado sino en sus inmediaciones. No sabíamos por qué se producía este fenómeno. Hemos descubierto que la polimerasa de la Familia Y a menudo provoca este error”, explica Lucy Malinina.
Este trabajo, publicado en Nature Structural and Molecular Biology, junto con los publicados anteriormente por Manuel S. Rodríguez y Francisco Blanco, representa el tercer artículo que investigadores de CIC bioGUNE han publicado en los últimos dos años en revistas del grupo Nature.