

El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, ha aprovechado la versatilidad que ofrecen las algas para desarrollar un cultivo de microalgas in vitro, y obtener de biomoléculas nutritivas para su uso en el sector alimentario.
Neiker comenzó hace tres años a trabajar en la obtención de una fuente alternativa de biomoléculas que pudieran aplicarlas a los productos fabricados por el sector agroalimentario vasco y que les ofrecieran unas propiedades más saludables a sus alimentos. Ante la dificultad de obtención de compuestos antioxidantes y ácidos grasos como el Omega 3 por métodos tradicionales, Neiker optó por el cultivo de microalgas, que ofrece un volumen mucho mayor de producción de este tipo de componentes.
Este método permite obtener diversos compuestos necesarios, desde ácidos grasos esenciales y pigmentos antioxidantes hasta activadores inmunitarios. Además, estas biomoléculas aportan al organismo humano compuestos esenciales para su mantenimiento.
Entre los alimentos a los que piensan aplicar estas biomoléculas innovadoras se encuentran la leche, el pan, zumos o purés de verdura, así como al atún, ya que son productos que comemos habitualmente y a los que se pueden incorporar con mayor facilidad estos compuestos.
Entre las ventajas que ofrecen, se encuentra la prevención de enfermedades como el Alzheimer, la posibilidad de mejorar el desarrollo del cerebro en bebés en su estado embrionario o fetal, o prevenir problemas derivados de la vista. Además, otro de los ámbitos de actuación que baraja Neiker para las biomoléculas es el de la mejora de los piensos alimentarios para los peces criados en acuicultura.