

Un reciente estudio sobre el Daño Cerebral Adquirido (DCA) dirigido por el Jefe de la Unidad de Gestión Sanitaria del Hospital Alto Deba, Javier Mar, muestra datos relevantes para la planificación de los servicios sociosanitarios. La principal innovación del estudio es que aborda el cálculo de la prevalencia poblacional de los estados de discapacidad generada por el Daño Cerebral Adquirido (DCA). Es decir, cuantifica los individuos con secuelas crónicas y los costes que éstas generan.
El objetivo del estudio se dirige a destacar las necesidades de cuidados surgidas en el nuevo perfil epidemiológico de los países industrializados, según el cual son las enfermedades crónicas las que mayor carga suponen. De hecho, el coste anual de un enfermo afectado es de 21.040 euros de media en el País Vasco y Navarra, y alrededor de la mitad de la carga la asume el entorno familiar.
Javier Mar, que también es coordinador de la Unidad de Investigación Interhospitalaria Gipuzkoa Oeste, trabaja en modelos de simulación de eventos discretos aplicados al cálculo de la prevalencia de las enfermedades, un ámbito sanitario escasamente estudiado históricamente, y sus artículos al respecto han tenido importante eco en la literatura mundial del sector.
Tras observar el cambio decisivo en el perfil epidemiológico que se registra en nuestra sociedad, Javier Mar inició hace cinco años el estudio, financiado por una beca promovida por la Fundación Vasca de Innovación e Investigación Sanitarias (BIOEF).
El Dr. Mar detalla que el DCA tiene una repercusión directa en el afectado, en sus cuidadores y en la sociedad y sus instituciones. Ello se puede traducir en costes por un lado de salud y calidad de vida, tanto de los afectados como de sus cuidadores, y en costes económicos, que afectan a todas las partes.