


La creación del Aula de Bioelectrónica es fruto del acuerdo marco de colaboración entre la Escuela Universitaria de Ingeniería Industrial de Bilbao, de la Universidad del País Vasco y la Academia de las Ciencias Médicas, denominado Ingeniería y Salud.
Su principal objetivo es cubrir "un déficit" dentro a la ingeniería biomédica, ofreciendo formación en bioelectrónica y sus aplicaciones, análisis e implementación de sistemas de instrumentación biomédica, así como la colaboración con empresas y otras entidades en el desarrollo de proyectos de I+D+i.
Manuel Sánchez Montora, director del Aula, subraya que "la bioelectrónica representa una parte del conocimiento tecnológico de la instrumentación. Es utilizada en el estudio y desarrollo de instrumental electrónico para diagnóstico, tratamiento e investigación en las áreas relacionadas con la biología y la salud". El especialista considera que "campos como la electrocardiografía, la electroencefalografía, la electrodemografía o la espirometría o análisis del sistema respiratorio se ven beneficiados por los avances de la bioelectrónica".
Sánchez Montora matiza que "la determinación de una mayor variedad de parámetros en el paciente por procedimientos más o menos invasivos, la miniaturización de los transductores y la fiabilidad y precisión de las medidas tiene una enorme repercusión en la calidad de vida del paciente".
Como apuntan desde el Aula, es necesaria una interacción entre la ingeniería y la medicina para lograr avances en el campo de la instrumentación tecnológica. "La bioelectrónica integra campos como la medicina, ingeniería electrónica y software" recuerda el presidente de la Academia de Ciencias Médicas en Bilbao, Juan Goiria.