


Un equipo de investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y del Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Estados Unidos dirigido por el catedrático en Metalurgia Física, José María San Juan, ha demostrado que las aleaciones de cobre, aluminio y níquel con memoria de forma tienen características ventajosas para su aplicación en diversos campos, incluida la biomedicina.
En concreto, estas aleaciones presentan un índice de amortiguamiento muy superior en nanotamaños que en dimensiones macroscópicas. En pocos milisegundos, estas aleaciones adquieren unas excelentes propiedades de “ultra-alto amortiguamiento” que las convierten en materiales ideales para eliminar las vibraciones o impactos a nano-escala en sensores y detectores.
La aplicación práctica de esta característica permitirá crear microsensores y microdispositivos más sensibles para ser utilizados en biomedicina, pero también en aeronáutica o robótica (disciplinas donde las aleaciones de materiales con memoria de forma tienen una fuerte implantación), automoción (frenos ABS mucho más precisos y duraderos) o electrodomésticos (lavadoras con un centrifugado más estable y silencioso).
Este hallazgo del equipo internacional dirigido por el catedrático de la UPV/EHU José María San Juan, ha sido publicado en la revista científica ‘Nature Nanotechnology’ -la publicación mundial más importante en su especialidad- bajo el título ‘Nanoscale shape-memory alloys for ultrahigh mechanical damping’ (Ultra alto amortiguamiento mecánico a nano-escala en aleaciones con memoria de forma).